Ópalo - Minerales y cristales naturales
El ópalo es un mineraloide, lo que significa que no tiene una estructura cristalina perfectamente ordenada como la mayoría de los minerales. Está compuesto principalmente por sílice hidratada, es decir, dióxido de silicio combinado con agua. Dependiendo del tamaño y la disposición de estas esférulas, el ópalo puede exhibir una amplia gama de colores, desde el blanco lechoso hasta el negro intenso y todos los tonos del arco iris. Es esta característica la que hace del ópalo una piedra preciosa muy popular en joyería. La formación del ópalo está ligada a procesos geológicos complejos. Generalmente se forma en ambientes sedimentarios, por precipitación de sílice a partir de soluciones acuosas. Los principales yacimientos de ópalo se encuentran en Australia, México, Brasil y Estados Unidos. Los ópalos suelen asociarse con rocas volcánicas o sedimentarias ricas en sílice. La calidad y el valor de un ópalo depende de varios factores, como la pureza, el color, el juego de luces y el tamaño.