Ámbar - Minerales y cristales naturales
El ámbar es una resina fósil producida por las coníferas hace millones de años. Esta resina, secretada por el árbol para protegerse de las agresiones externas, se ha endurecido y fosilizado con el tiempo. Su color, que va del amarillo claro al marrón oscuro, incluso rojo, depende de la naturaleza de la resina original. Las inclusiones orgánicas, como insectos o plantas, que a menudo se encuentran en el ámbar, ofrecen una visión fascinante de la vida pasada. La formación del ámbar es un proceso complejo. La resina, después de ser secretada por el árbol, se acumula en el suelo o es transportada por vías fluviales. Luego queda enterrado bajo nuevas capas de sedimento y sufre transformaciones químicas bajo el efecto de la presión y la temperatura. Químicamente, el ámbar se compone principalmente de ácido succínico, una sustancia orgánica que le confiere ciertas propiedades específicas. El ámbar es un material orgánico amorfo, lo que significa que no tiene una estructura cristalina ordenada. Es más ligero que el agua y puede flotar. El ámbar también es electrostático, lo que significa que se carga con electricidad estática mediante la fricción.